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EL DERRUMBE DE LA UNIÓN SOVIÉTICA
EL DESASTRE ECOLÓGICO – ESTADO DE INFRAESTRUCTURAS –
MEDIOCRIDAD INFORMÁTICA – REINO DE LAS MAFIAS –
VIVIR SIN LA URSS
(...)
¿Cómo eran sus relaciones con Gorbachov?
Hubo buenas relaciones con Gorbachev. Raúl lo
conocía desde hacía años en ocasión de una visita
que realizó a la Unión Soviética y tenía relaciones
de amistad con él. Yo hablé mucho con él, lo conocí,
conversamos con frecuencia. Se trataba de un hombre
muy inteligente, era ésa una de sus características.
Con nosotros fue muy amistoso realmente, se portó
como amigo, y era visible su respeto por la
Revolución Cubana...Un hombre con buenas intenciones
porque no tengo duda de que Gorbachev tenía la
intención de luchar por un perfeccionamiento del
socialismo, no tengo duda de eso.
Pero no consiguió encontrar soluciones a los grandes
problemas que tenía su país. Desempeñó,
indiscutiblemente, un papel importante en los
fenómenos que se desataron en la Unión Soviética y
en la debacle posterior. No pudo evitar la
desintegración de la Unión Soviética, no la supo
preservar como gran país y como gran potencia.
(segunda edición pp. 412-413).
(...)
(Tomado del libro "Cien Horas con Fidel,
conversaciones con Ignacio Ramonet", editado por
Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado,
Primera edición, La Habana, 2006, páginas 361-362)
©
(...)
Cuando se derrumbó la URSS muchos predijeron también
el derrumbe de la Revolución Cubana. ¿Cómo
resistieron ustedes?.
Cuando la URSS y el campo socialista desaparecieron,
nadie apostaba un solo centavo por la supervivencia
de la Revolución Cubana.
El país sufrió un golpe anonadante cuando, de un día
para otro, se derrumbó la gran potencia y nos dejó
solos, solitos, y perdimos todos los mercados para
el azúcar y dejamos de recibir víveres, combustible,
hasta la madera con qué darles sepultura cristiana a
nuestros muertos. Nos quedamos sin combustible de un
día para otro, sin materias primas, sin alimentos,
sin artículos de aseo, sin nada. Y todos pensaban:
Esto se derrumba, y siguen creyendo algunos idiotas
que esto se derrumba, y que si no se derrumba ahora,
se derrumba después. Mientras más ilusiones se hagan
ellos y más piensen ellos, más debemos pensar
nosotros, y más debemos sacar las conclusiones
nosotros, para que jamás la derrota pueda
enseñorearse sobre este glorioso pueblo.
Estados Unidos arreció el bloqueo. Surgieron las
leyes Torricelli y Helms-Burton, ambas de carácter
extra-territorial. Nuestros mercados y fuentes de
suministros fundamentales desaparecieron
abruptamente. El consumo de calorías y proteínas se
redujo a casi la mitad. El país resistió y avanzó
considerablemente en el campo social. Hoy ha
recuperado gran parte de sus requerimientos
nutritivos y avanza considerablemente en otros
campos. Aun en esas condiciones, la obra realizada y
la conciencia creada durante años obraron el
milagro. ¿Por qué resistimos? Porque la Revolución
contó siempre, y cuenta y contará cada vez más con
el apoyo del pueblo, un pueblo inteligente, cada vez
más unido, más culto y más combativo. (segunda
edición pp. 414-415).
(...)
(Tomado
del libro "Cien Horas con Fidel, conversaciones con
Ignacio Ramonet", editado por Oficina de
Publicaciones del Consejo de Estado, Primera
edición, La Habana, 2006, páginas 363-363) © |