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María Delys Cruz Palenzuela
Quienes aprendimos a
quererte desde la histórica altura, queremos en este
día de tu subida a la inmortalidad, darte pluma por
fúsil; porque serás siempre el hombre de la voz firme
que ordena y manda, que manda compañera, ordena amiga;
porque dijiste que nuestra libertad y sostén cotidiano
tienen su precio y están teñidas con el color de la
sangre y henchidas de sacrificios.
Serás siempre el caballero sin miedo y sin tacha, el
caballero de gloria, el caballero más fuerte; el que
acogimos como a un hijo en nuestra Patria, que también
hiciste tuya, el que dejó junto a nosotros a sus seres
más queridos, lo más puro de sus esperanzas de
constructor, porque eres y serás el gaucho de voz dura
que ofreció su sangre guerrillera, el fiel amigo de
Fidel que prefirió darnos un abrazo a emborronar
cuartillas.
Serás siempre el Che Comandante, el Che nuestro de cada
día, el hermano de los pueblos, hasta de los que no te
vieron nunca, el que alentará al Mundo con el himno de
combate de ¡Hasta la victoria siempre! (Adelante Digital) 8 de octubre de 2005
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