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“Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y
financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra
Cuba “
La Habana, Cuba
Índice
1.
Introducción
2.
Aplicación del Plan Bush para la recolonización de Cuba.
Intensificación del bloqueo de los Estados Unidos.
3.
La Extraterritorialidad en la política de bloqueo.
4.
Afectaciones del bloqueo en sectores de mayor impacto
social.
4.1 Afectaciones al sector externo de la economía.
4.2 Afectaciones a otros sectores de la economía cubana.
5.
Afectaciones al pueblo norteamericano y a otros pueblos del
mundo.
6.
Oposición al Bloqueo dentro de los Estados Unidos.
7.
Conclusiones
INTRODUCCION
En víspera de cumplirse el 50 aniversario de que el pueblo
de Cuba, tras tenaz y larga lucha por conquistar su
verdadera independencia, logró desplazar del poder a la
sangrienta dictadura que lo oprimía con el apoyo del
gobierno de los Estados Unidos de América y del inicio del
más profundo proceso de transformaciones políticas,
económicas y sociales en la historia del país, el bloqueo
económico, comercial y financiero de los Estados Unidos se
mantiene como el más nítido exponente de una política cruel
e inhumana, y carente de toda legitimidad y legalidad, cuyo
objetivo ha sido la destrucción de la Revolución cubana por
cualquier medio posible, incluso mediante el hambre y el
estímulo de la desesperación en la población cubana.
Por sus objetivos oficialmente declarados y encubiertos, por
su alcance y por los medios y acciones para conseguirlos, el
bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba califica como un
acto de genocidio de acuerdo con lo estipulado por la
Convención de Ginebra para la Prevención y Sanción del
Delito de Genocidio de 1948, y como un acto de guerra
económica según lo establecido en la Conferencia Naval
de Londres de 1909.
Dicha política, como confirman 16 resoluciones consecutivas
de la Asamblea General de las Naciones Unidas, es violatoria
de los propósitos y principios de la Carta de esta
Organización, de los principios del derecho internacional
que norman las relaciones entre Estados soberanos, y de los
principios sobre la libertad de comercio y navegación
internacional consagrados en disímiles instrumentos
internacionales.
La recrudecida naturaleza extraterritorial de esta política,
particularmente bajo la administración del presidente George
W. Bush, es también -en grado significativamente creciente-
lesiva a la soberanía de terceros Estados y a los intereses
legítimos de entidades y personas bajo la jurisdicción de
estos.
Desde la adopción de la resolución 62/3 por la Asamblea
General, el 30 de octubre de 2007, hasta la fecha, se han
mantenido y reforzado las principales direcciones del
bloqueo contra Cuba, manifestadas en mayores sanciones
económicas y persecución a la actividad empresarial y a las
transacciones financieras internacionales, incluidas las
operaciones destinadas a saldar las cuotas de Cuba con los
organismos internacionales de las Naciones Unidas, la
usurpación de marcas comerciales cubanas y mayores presiones
y represalias contra quienes comercian con Cuba o se
vinculan con ella en intercambios culturales y artísticos.
El gobierno de los Estados Unidos ha pasado a una fase más
abierta y peligrosa de organización y ejecución de
operaciones subversivas, tanto por vías oficiales como no
oficiales, como fuera previsto en el Plan del presidente
Bush para la recolonización de Cuba y en su posterior
actualización del 10 de julio de 2006.
Justamente el discurso pronunciado por el presidente de los
Estados Unidos el 24 de octubre de 2007, a solo unos días de
que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptara su
más reciente resolución instando al gobierno de ese país a
levantar el bloqueo económico, comercial y financiero contra
Cuba, fue claramente indicativo del curso y acentos que
tendría la política norteamericana hacia Cuba en el último
período de la administración Bush, en franco desprecio a la
voluntad de la comunidad internacional.
Además de esbozar una imagen ridículamente inverosímil de la
realidad cubana, en correspondencia con el propósito de
satanizar la imagen del país y fabricar un pretexto a la
continuidad de una política cada vez más cuestionada, el
presidente estadounidense confirmó que “la palabra clave
para nuestras relaciones futuras con Cuba no es estabilidad.
La palabra clave es libertad”.
Puso al descubierto la decisión de recurrir incluso a la
fuerza, si la misma fuera necesaria para socavar la voluntad
de resistencia del pueblo cubano y recolonizar al país, o lo
que es lo mismo, producir un “cambio de régimen” en
consonancia con la doctrina agresiva y hegemónica de los
actuales inquilinos de la Casa Blanca.
En su demencial conducta intervencionista y en clara señal
de frustración por lo que considera un escaso apoyo
internacional a su ilegal empeño, el señor George W. Bush
lanzó un nuevo llamado para sumar cómplices a su política de
hostilidad y agresiones al pueblo cubano.
El recrudecimiento de la campaña política y mediática de la
actual administración norteamericana contra Cuba, que supera
todo precedente, fue confirmado en la intervención
anticubana del presidente Bush en la Casa Blanca, el pasado
21 de mayo de 2008.
En el contexto de esta estrategia, cabe destacar la nueva
gira realizada por la Sub-Secretaria de Estado, Kirsten
Madison y el pro-cónsul para la recolonización “virtual” de
Cuba, Caleb McCarry, entre el 7 y el 16 de abril del
presente año a las capitales de varios países europeos.
Los referidos personeros de la política anticubana de
Washington, concentraron sus esfuerzos en impedir el cese de
las sanciones injustamente impuestas por la Unión Europea en
el año 2003, desestimular las visitas de altos dirigentes
europeos a Cuba, e imponer el endoso a la política
anticubana de Estados Unidos en el diálogo trasatlántico con
la Unión.
Para destruir el orden constitucional establecido y
refrendado por el pueblo cubano, objetivo medular de la
política de bloqueo económico, comercial y financiero, el
gobierno de los Estados Unidos ha desplegado todos los
medios a su alcance para reclutar, organizar y financiar a
personas nacidas en Cuba, que actúan como asalariados de la
política de hostilidad y agresiones de Estados Unidos contra
la nación cubana. Cuba ha presentado evidencias y pruebas
contundentes de estos hechos, que no han podido ser
refutadas por la Administración estadounidense.
La Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados
Unidos (USAID), ha sido uno de los instrumentos utilizados
para canalizar el dinero que paga la nómina de mercenarios
de Estados Unidos en Cuba, involucrando directamente en
estas operaciones a la Sección de Intereses de los Estados
Unidos en La Habana.
El 14 de mayo de 2008, dicha Agencia federal convocó una
reunión en su sede en Washington, con el fin de distribuir
45 millones de dólares adicionales que han sido asignados
por la administración Bush a la guerra no declarada contra
el pueblo cubano.
El Jefe de la USAID para Latinoamérica, José Cárdenas, ex
directivo de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) -
establecida por indicaciones de la administración Reagan y
comprometida en la organización y financiamiento de varias
acciones terroristas contra Cuba -, dirigió la referida
reunión. En la misma, fueron asignados fondos federales
adicionales para identificar a otras ONG en terceros países,
con el objetivo de contratar sus servicios en función de la
agresión a Cuba.
Al destacar la significativa expansión del Programa
anticubano de la USAID, el Jefe de la Agencia para América
Latina subrayó que el presupuesto, que había sido de 13
millones de dólares en el 2007, ha sido elevado a 45
millones en el año fiscal 2008, como expresión de la
prioridad que concede la administración Bush al
derrocamiento de la Revolución del pueblo cubano.
Como si fuera poco, ahora el gobierno de los Estados Unidos
utiliza a sus representantes diplomáticos en La Habana para
trasladar dinero, procedente de organizaciones
reconocidamente terroristas radicadas en el territorio
norteamericano, a grupos subversivos en Cuba, como fuera
recientemente denunciado por el gobierno de la República de
Cuba.
En los capítulos subsiguientes de este Informe, se presenta
información actualizada sobre las consecuencias del bloqueo
económico, comercial y financiero de los Estados Unidos
contra Cuba, en el período comprendido desde la adopción de
la resolución 62/3 hasta el 31 de mayo de 2008, cuyo rasgo
esencial está tipificado por el reforzamiento de la política
dirigida a destruir la Revolución Cubana. Se llama la
atención de que no ha sido posible incluir en este documento
un número significativo de ejemplos del nefasto impacto del
bloqueo de Estados Unidos a Cuba, para evitar nuevas
represalias o daños colaterales a proveedores e
instituciones de terceros países que mantienen vínculos
económicos, comerciales y financieros con Cuba, en apego al
derecho internacional y resistiendo las presiones
extraterritoriales que se derivan de la guerra económica que
sostiene el Gobierno de los Estados Unidos contra el pueblo
cubano y su vocación de libertad, independencia y soberanía.
2-. Aplicación del Plan Bush para la recolonización de
Cuba.
Intensificación del bloqueo de los Estados Unidos.
El 24 de octubre del 2007, el presidente Bush, dando
continuidad a su obsesiva hostilidad, anunció otra escalada
de acciones anticubanas. En un discurso pronunciado ese día,
ratificó su política de bloqueo y anunció “nuevas
iniciativas”, a lo que unió un llamado al uso de la fuerza
para derrocar al Gobierno constitucional cubano.
Las nuevas acciones anunciadas por el Presidente estaban en
perfecta sintonía con la estrategia trazada en el Plan
para la recolonización de Cuba (en lo adelante Plan
Bush), aprobado el 6 de mayo del 2004 y elaborado por una
Comisión Presidencial
establecida por iniciativa del propio Presidente Bush, con
el propósito declarado de destruir a la Revolución Cubana.
El Plan Bush fue actualizado y fortalecido el 10 de julio
del 2006. En ese proceso se incluyó al Plan un capítulo
clasificado de secreto, en el que se incluyeron medidas y
acciones que no pueden hacerse públicas por su naturaleza
claramente violatoria del Derecho Internacional.
En un Informe elaborado por la Oficina de Auditoría del
Gobierno de los Estados Unidos (GAO por sus siglas en inglés),
publicado en noviembre del 2007 a solicitud del
Representante Demócrata por Nueva York, Charles Rangel,
Presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de
Representantes, se reconoció explícitamente que el bloqueo
contra Cuba constituye el conjunto de sanciones económicas
más abarcadoras impuestas por EE.UU., considerando los 20
programas de sanciones aplicados a diferentes países.
Hasta diciembre del 2007 – utilizando metodologías de
cálculo conservadoras – la política de bloqueo económico,
comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba ha
ocasionado pérdidas económicas al país por un valor superior
a los
93 mil millones de dólares.
Como muestras irrefutables de las numerosas acciones que se
han puesto en práctica para reforzar el férreo bloqueo
impuesto a Cuba en el período comprendido entre julio del
2007 y el primer semestre del 2008, se puede indicar que:
§
El 30 de junio del 2007
funcionarios del Departamento de Seguridad Interna de los
Estados Unidos retuvieron un cargamento de donaciones
médicas a su paso por la frontera Maine-Québec, que fuera
colectado por la Caravana de Amistad Québec-Cuba y que sería
trasladado a La Habana por la 18º Caravana de la
Organización Pastores por la Paz. Según un comunicado de esa
organización no gubernamental, los funcionarios
norteamericanos tenían instrucciones de no permitir pasar
nada con destino a Cuba y el cargamento fue retenido por 30
días, para investigar su presunta “amenaza” a la seguridad
de EE.UU.
§
El 11 de julio del 2007
la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), informó
que la compañía norteamericana Logica CMG Inc. fue multada
en un monto de 220 000 dólares, ya que la empresa
predecesora CMG Telecommunications, Inc. procuró, ensambló y
exportó computadoras a Cuba y ofreció asistencia técnica
luego de la exportación.
§
El 5 de agosto del 2007
se conoció que el Departamento del Tesoro no renovó la
licencia a la ONG norteamericana Population Services
International (PSI) para continuar sus proyectos de
colaboración con Cuba, que incluían el suministro de
condones "Vives" y su distribución a grupos vulnerables de
contraer SIDA.
§
El 18 de diciembre del 2007
el senador Bill Nelson (D-FL) presentó el proyecto de ley
S.2503 “Para prohibir la entrada a EE.UU. de extranjeros que
hayan contribuido de manera directa o significativa a la
capacidad de Cuba para desarrollar sus recursos petroleros”.
Dicho proyecto propone abrogar el Acuerdo de Frontera
Marítima y otras medidas, alegando la necesidad de
“enfrentar el peligro potencial que afrontan los ecosistemas
en Florida”, como resultado del programa cubano de
exploración y explotación de hidrocarburos en su zona
económica exclusiva.
§
El 24 de enero del 2008
el periódico Oil & Gas Journal informó que el mismo senador,
Bill Nelson, había enviado una carta al presidente Bush
solicitando la no renovación del Acuerdo de Frontera
Marítima EE.UU.-Cuba, firmado en 1977.
El 7 de febrero del 2008
la Casa Blanca publicó una notificación emitida por el
presidente Bush el día 6, titulada “Continuación de la
Emergencia Nacional Respecto a Cuba y de la Autoridad de
Emergencia sobre la Regulación del Anclaje y Movimiento de
Naves”, que prorroga la Proclama Presidencial 7757 de 2004,
que extendió el alcance de la emergencia nacional en torno a
Cuba, para impedir la entrada de embarcaciones de recreo de
EE.UU. en aguas cubanas, como vía para privar al país de
recursos financieros y recrudecer el bloqueo
§
El 22 de febrero del 2008,
según informaciones de la OFAC, dos entidades
norteamericanas, el Bank Atlantic y la RMO, Inc., fueron
multadas. En el primer caso, la misma se sustentó en que no
se habría bloqueado en julio de 2004 una transacción
financiera, en la que supuestamente el gobierno cubano
tendría intereses. En el segundo caso, se alegó el supuesto
inicio de una transferencia de fondos relacionados con
viajes a Cuba.
En esa misma fecha, también fueron multados 5
individuos en un monto total de 9 238.87 dólares por comprar
tabacos cubanos a través de Internet.
§
El 4 de abril del 2008
el Departamento de Seguridad Interna, en particular el
Servicio de Guardacostas de EE.UU., emitió nuevas
regulaciones de seguridad para los barcos que llegan a
territorio norteamericano provenientes de determinados
países, incluida Cuba, por considerar las vigentes
“inefectivas en el cumplimiento de las medidas
antiterroristas”. Bajo estas medidas los buques serían
sometidos a inspecciones adicionales al arribar a puertos
norteamericanos y a recargos adicionales de gastos por
concepto de seguridad.
§
El 11 de abril del 2008,
según informaciones de la OFAC, fue multado el Banco
United Advantage Northwest Federal Credit Union, por un
monto de 2 970.00 dólares, por transferir fondos destinados
a Cuba sin licencia. También fueron multados en un monto de
1 898.04 dólares, tres individuos que habrían comprado
tabacos cubanos a través de Internet,.
§
El 14 de abril del 2008,
según informaciones de la
OFAC, la compañía financiera norteamericana Citigroup fue
multada en un monto de 16 250.00 dólares, por aceptar, sin
licencia, pagos por bienes enviados a través de una empresa
cubana.
También fueron multados tres individuos, uno por recibir y/o
pagar bienes y servicios en los que Cuba tendría intereses;
otro por realizar transacciones comerciales de servicios y
otro por comprar tabacos cubanos a través de Internet.
Los montos de las multas fueron de 6 000, 1063 y 282.50
dólares, respectivamente.
3. LA EXTRATERRITORIALIDAD EN LA POLÍTICA DE BLOQUEO.
Durante el último año, la administración Bush ha adoptado
nuevas medidas y regulaciones, que endurecen todavía más las
sanciones y la persecución extraterritorial contra
ciudadanos, instituciones y empresas de terceros países que
establezcan o simplemente se propongan establecer relaciones
económicas, comerciales, financieras o científico-técnicas
con Cuba, arrogándose el derecho de decidir sobre asuntos
que son atributos de la soberanía de otros Estados.
El continuado proceso de fusiones y mega fusiones de
empresas internacionales, así como las alianzas estratégicas
a escala mundial en las que Estados Unidos tiene una alta
participación, han continuado impactando negativamente a
Cuba y facilitando el recrudecimiento del negativo efecto
extraterritorial del bloqueo, al reducir a la mínima
expresión el espacio económico internacional en el que Cuba
puede operar, haciendo más compleja la inserción del país en
la economía mundial.
Esta circunstancia, junto con la prohibición de utilizar el
dólar estadounidense en las transacciones comerciales y
financieras, y las presiones y amenazas que se ejercen por
funcionarios de EE.UU. para obstaculizar o impedir que se
realice cualquier operación comercial, financiera o de
colaboración con entidades cubanas, provoca un significativo
incremento de los gastos y costos de las operaciones que se
realizan por Cuba para el funcionamiento de su economía y el
aseguramiento de las condiciones materiales de vida
esenciales para su población.
En el período comprendido entre mayo del 2007 y abril del
2008, el Departamento del Tesoro norteamericano ha
continuado su hostigamiento y persecución a escala global
de las Instituciones financieras y bancarias de otros
países, con el objetivo de interrumpir cualquier tipo de
relación o transacción con Cuba. De igual modo, han
emprendido acciones para coartar el derecho de cualquier
país a comerciar de manera libre y soberana con quien desee,
amenazando groseramente a empresas en terceros países para
que suspendan sus ventas y contratos con Cuba.
Estados Unidos continúa arrogándose el derecho de legislar
por y para otros países en sus relaciones con Cuba, llegando
a atribuirse la capacidad de certificar la conducta y
acciones de otros Estados. Resulta válido recordar una vez
más, que las disposiciones extraterritoriales de esta
política, las que provocan cuantiosas afectaciones y
perjuicios a Cuba y a terceros países, incluyen los
siguientes lineamientos:
·
Se prohíbe que subsidiarias norteamericanas que se
encuentran en terceros países mantengan cualquier tipo de
transacción con empresas en Cuba.
·
Se prohíbe que empresas de terceros países exporten a EE.UU.
productos de origen cubano o productos que en su elaboración
contengan algún componente de ese origen.
·
Se prohíbe que empresas de terceros países vendan bienes o
servicios a Cuba, cuya tecnología contenga más de un 10% de
componentes estadounidenses, aunque sus propietarios sean
nacionales de esos países.
·
Se prohíbe que entren a puertos estadounidenses buques que
transporten productos desde o hacia Cuba, con independencia
del país de matrícula.
·
Se prohíbe que bancos de terceros países abran cuentas en
dólares norteamericanos a personas jurídicas o naturales
cubanas o lleven a cabo transacciones financieras en dicha
moneda con entidades o personas cubanas.
·
Se penaliza a los empresarios de terceros países que
realicen inversiones o negocios con Cuba, a quienes se les
deniega el otorgamiento de visado para entrar en Estados
Unidos (denegación extensible a sus familiares), e incluso,
ser objeto de acciones legales ante tribunales
norteamericanos en el caso en que las operaciones con Cuba
se relacionen con propiedades vinculadas a reclamaciones de
ciudadanos estadounidenses, o que habiendo nacido en Cuba
adquirieron esa ciudadanía posteriormente.
4. AFECTACIONES DEL BLOQUEO EN LOS SECTORES DE MAYOR
IMPACTO SOCIAL.
Desde el inicio de la aplicación del bloqueo contra Cuba,
los sectores de la alimentación y la salud han sido
objetivos priorizados de las agresiones estadounidenses. Las
acciones dirigidas a crear condiciones que promuevan el
hambre, las enfermedades y la desesperación en el pueblo
cubano y con ello eventualmente el derrocamiento del
gobierno, constituyen la esencia de esta genocida política.
ALIMENTACION
En el período objeto de este Informe el bloqueo provocó
afectaciones al sector de la alimentación superior a los
174 millones de dólares. El bloqueo ha seguido
teniendo un impacto negativo en la producción de alimentos
para el consumo de la población.
Además de tener que hacer frente en este período a la
acelerada escalada de los precios internacionales de los
alimentos, Cuba se ha visto precisada a incurrir en gastos
adicionales extraordinarios en virtud de las restricciones
impuestas por el bloqueo de EE.UU.:
§
Las importaciones de alimentos que se realizan desde Estados
Unidos continúan afectadas por la inseguridad. Las mismas
están sujetas a estrictas medidas de supervisión y
otorgamiento de licencias para la exportación y la
transportación de los productos agrícolas a nuestro país.
Durante el 2007, la Empresa ALIMPORT tuvo que inmovilizar
fondos por un período promedio de 10 a 15 días antes de la
recepción de mercancías, lo que provocó una afectación en
el orden de los 30 millones de dólares. A los
obstáculos ya conocidos, se suma ahora la nueva regulación
que entró en vigor el 18 de abril, relativa a la inspección
adicional a los buques, con lo que se pretende obstaculizar
aún más las ventas de alimentos a Cuba, al encarecerse las
operaciones de las navieras que los transportan y crearse un
efecto disuasorio en las mismas.
§
Si Cuba tuviera acceso a la tecnología de crianza que emplea
EE.UU., se podrían producir 153 millones de huevos por
encima de la producción actual, y un ahorro en el volumen de
piensos consumidos equivalentes a 6.8 millones de dólares
anuales.
§
La producción de carne de pollo se ha visto afectada, y por
ende, el consumo de la población, debido a la carencia de
naves con control de temperatura y el equipamiento apropiado
para su manejo. Si Cuba pudiera contar con el equipamiento
necesario, el incremento productivo estaría en el orden de
los 35.3 millones de dólares, garantizándose además una
fuente estable y segura de proteínas al pueblo y el empleo a
más de 4 mil trabajadores del sector que han sido reubicados
en otras actividades.
§
El sector agropecuario se ve imposibilitado de adquirir
semillas certificadas de alto rendimiento en empresas
especializadas de EEUU, reconocidas por su alta calidad
genética. En el 2007, se importó alrededor de 27 mil 652,65
toneladas de papa, de ellas, 10 mil 461,45 fueron
importadas de Canadá, 17 mil 191,20 de Europa, y alrededor
de 67,3 toneladas de semillas de hortalizas fueron de
Europa, Japón y el Medio Oriente. La importación de semillas
desde estas regiones pueden demorar hasta dos meses en
llegar al país, pudiendo ocasionar atrasos en los programas
de siembras de algunos cultivos. De poder importar estas
semillas desde territorio norteamericano, Cuba ahorraría
alrededor de 177 mil 844, 65 dólares.
Entre los ejemplos que ilustran la incidencia de la
extraterritorialidad en el sector de la alimentación,
podrían citarse los siguientes:
§
La Empresa Mixta Los Portales, de capital cubano-francés,
constituida para la producción de aguas y refrescos, se vio
afectada a partir de que la Empresa FAMEX S.A. de CV de
México, suministradora de envases de aluminio, adoptó la
decisión de cambiar el suministrador de aluminio. Los
envases que producen para Cuba no pueden contener más de un
12% de componente estadounidense, lo que no pueden cumplir
ahora. Esta situación impuso un incremento de 6,15 dólares
por cada millar de envases importados. Durante este período,
la Empresa Los Portales ha tenido gastos adicionales en el
orden de los 900 mil dólares. Las afectaciones fueron
similares para la Empresa Mixta Bucanero, de capital Cubano-
Belga-Brasileño, que tenía el mismo suministrador de envases
para cervezas y maltas. La empresa en cuestión incurrió en
un gasto adicional de 1,2 millones de dólares.
§
La Empresa cubana Maquimport se vio obligada a usar un
intermediario para la compra de equipamiento para la mejora
tecnológica de la industria arrocera cubana, ante la
negativa de la compañía suministradora de operar
directamente con Cuba, para no afectar sus intereses en los
EE.UU. La empresa cubana tuvo una afectación del orden de
los 75 mil 600 dólares.
§
La Empresa Mixta CORACAN, de capital Cubano-Canadiense,
constituida para la producción y comercialización de
alimentos de preparación instantánea, se vio afectada a
partir del mes de julio de 2007 por la cancelación del
contrato No 12-07/08 con la firma brasileña COSAN S.A. para
la importación de azúcar, ya que la misma informó que había
pasado a ser una empresa pública del NEW YORK STOCK EXCHANCE-NYSE,
que cotiza en bolsa y que por esa razón no podía comerciar
con CUBA. Se canceló el embarque de las 270 toneladas ya
contratadas. Por la falta de suministro y la paralización de
esta industria por 7 días, se dejaron de vender mercancías
por valor de 180 mil dólares y se incurrieron en gastos
financieros adicionales por valor de 11,5 mil dólares en
comisiones e intereses bancarios.
SALUD PÚBLICA
En el período de mayo del 2007 a abril del 2008, las
afectaciones al sector de la salud pública se calculan en
más de 25 millones de dólares.
A los daños económicos provocados por el incremento de los
costos en la adquisición de productos y equipos en mercados
más lejanos y la utilización de intermediarios para tales
fines, se añade el sufrimiento humano de los pacientes,
familiares y personal médico, que ven limitadas sus
posibilidades de ofrecer una adecuada atención a los
enfermos, debido a que empresas farmacéuticas
norteamericanas disponen de la exclusividad de productos y
tecnologías que resultan determinantes para el tratamiento
de varias enfermedades.
En el período que se analiza se pudieran citar los
siguientes ejemplos:
§
La atención a los niños cubanos en el campo de la cirugía
cardiovascular se ha visto afectada en cuanto a la
realización de diferentes técnicas quirúrgicas debido a la
falta de determinados insumos. Al tener que efectuar la
compra de los mismos a través de terceros y en mercados
distantes, en el período se reportó una erogación adicional
de 245 mil 72 dólares, de ellos mil 389 dólares solamente
por concepto de fletes. Se vio limitada así la satisfacción
de las necesidades totales.
§
Cuba se ha visto imposibilitada de acceder a los
dispositivos adecuados para realizar cateterismo
intervencionista y otras técnicas de cierre de defectos
congénitos del corazón, ante la negativa de la Empresa
Boston Scientific y Amplatzer de negociar con nuestro país.
Esto ha generado un incremento en la lista de espera de
niños cubanos que deberán ser sometidos a cirugía cardiaca a
corazón abierto, con el consabido riesgo que esto implica
para la esperanza de vida y la salud de los niños afectados.
Esta situación afectó entre otros a:
o
María Gainza Pozo, 2 años, Provincia Holguín, Municipio
Sagua de Tánamo, Expediente Clínico # 680689.
o
Olivia Oliva Báez, 3 años, Provincia Ciudad Habana,
Municipio Centro Habana, Expediente Clínico # 683826
o
Félix Cruz, 4 años, Provincia Matanzas, Municipio Colón,
Expediente Clínico # 657743
o
Fidel Valeriano Ramos, 6 años, Provincia Matanzas, Municipio
Jagüey Grande, Expediente Clínico # 681080.
§
El Centro Nacional de Genética Médica se vio imposibilitado
de adquirir un equipo secuenciador de genes, imprescindible
para su trabajo, por la única razón que es producido
únicamente por compañías norteamericanas. La carencia del
mismo impide la
realización de diagnósticos e investigaciones de
enfermedades como la sordera, pérdidas auditivas
hereditarias, cáncer de mama hereditario, fibrosis quística,
y limita los diagnósticos de gran número de mutaciones en
los genes causantes de enfermedades como la fenilcetonuria,
mitocondriales, de Wilson y Von Hippel Lindau y por
consiguiente, el debido asesoramiento genético a la familia.
§
El Instituto Nacional de Endocrinología y Enfermedades
Metabólicas, al no poder adquirir en EEUU las jeringuillas
para administrar la insulina a pacientes diabéticos, se ha
visto obligado a comprarlas en mercados asiáticos, con un
incremento en los costos.
§
Las afectaciones al Instituto de Oncología y Radiobiología
ascienden a 288 mil 355.00 dólares. A esta Institución se le
ha privado de la posibilidad de adquirir el equipo para el
diagnóstico por imágenes PET-CT (Positron Emisión
Tomography + Computarized Tomography),
que en la Oncología moderna es el que mayor calidad de
imágenes y precisión brinda en los datos fisiológicos.
Actualmente existen 3 fabricantes de esta tecnología en el
mundo; el gobierno de EEUU impide que esas Compañías oferten
sus productos a Cuba.
§
La población cubana se ha visto afectada por la negativa de
la Firma alemana Siemens a reparar una Cámara Gamma
instalada, equipo de alta tecnología y gran utilidad para la
oncología y las investigaciones, aludiendo a que las piezas
de repuesto son de procedencia norteamericana y no cuentan
con la Licencia de Exportación de las autoridades de ese
país.
§
La negativa por parte de la Empresa estadounidense
Saint-Jude a la venta de válvulas protésicas, como resultado
de las presiones del Departamento del Tesoro, sigue
repercutiendo negativamente no sólo en la actividad
quirúrgica, si no en la actividad hemodinámica, viéndose
también afectados los pacientes que requieren de estos
marcapasos.
§
El intercambio académico entre Cuba y Estados Unidos se ha
visto limitado por la negativa del gobierno estadounidense a
otorgar visas a profesionales de la Salud. En este período,
fueron negadas más de 30 visas a especialistas cubanos que
debían asistir a diversos eventos, conferencias o
intercambios de experiencias en Estados Unidos. A lo
anterior se añade las medidas que impiden el acceso a
bibliografía y documentos científicos. A Cuba le fue negada
su membresía en la Sociedad Americana de Microbiología.
§
El prestigioso Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kouri”,
ha confrontado serias dificultades en el diagnóstico de la
Encefalitis del Virus del Nilo Occidental (West Nile),
enfermedad que se trasmite sobre todo por las aves
migratorias. Las firmas estadounidenses Fisher y Sigma
negaron al mismo la compra de una incubadora y el aceite
mineral necesarios para sus investigaciones. Asimismo, la
Firma estadounidense Biorad negó a Cuba el equipo para la
técnica de Electroforesis en Campo Pulsado, necesario para
la vigilancia epidemiológica molecular de las bacterias
Salmonella, Escherichia Coli, Shigella y Vibrio Cholerae,
productoras de severas infecciones.
§
Cuba ha visto entorpecido el desarrollo de su programa
contra el VIH/SIDA, debido a la negativa de Compañías
norteamericanas a vender equipos para la técnica de
diagnóstico y tratamiento de seropositivos y enfermos.
§
El bloqueo impide a las firmas estadounidenses productoras
de plaguicidas, equipos de fumigación y de recursos de
Entomología Médica comerciar con Cuba. De lo anterior se
deriva que para adquirir plaguicidas y el resto de los
recursos vitales a esta actividad se busquen mercados
alternativos que encarecen los costos, fundamentalmente por
concepto de fletes y altas comisiones. Durante este período
se adquirieron equipos de fumigación por un monto de 450 mil
dólares, piezas de repuestos para equipos de fumigación por
un valor de 85 mil dólares y plaguicidas por 370 mil
dólares. Si Cuba hubiese tenido la oportunidad de adquirir
estos recursos en el mercado estadounidense, nos hubiésemos
ahorrado por concepto de precios, transportación, fletes,
comisiones y rapidez en la entrega un valor aproximado de
750 mil dólares.
Entre los ejemplos que evidencian la incidencia de la
extraterritorialidad en el sector de la salud podría
señalarse que:
§
Por el temor de ser multados, la Firma japonesa Hitachi
negó la venta de un equipo de ultra-centrífugas, aduciendo
la tenencia de componentes norteamericanos. Este equipo es
necesario para la realización de la técnica diagnóstica de
Western Blot, elemento esencial en el diagnóstico de esta
enfermedad.
§
Tras pasar a manos de una compañía norteamericana, no se ha
podido seguir comprando a la firma sueca Pharmacia la
hormona de crecimiento GH, que se emplea en la
endocrinología pediátrica para el tratamiento de niños con
problemas en el crecimiento (baja talla), debido al déficit
de esta hormona.
§
Cuba se vio imposibilitada de recibir alrededor de 3
millones de jeringuillas desechables por un valor de 256 mil
dólares para la vacunación infantil a través de la Alianza
Mundial para Vacunas e Inmunización, ya que los
suministradores plantearon que no podían venderlas si el
destino final era Cuba.
§
En fecha tan reciente como el 4 de junio de 2008, la empresa
Merck SA informó que la compañía Whatman, originaria del
Reino Unido, fue comprada por GE Healthcare, de los Estados
Unidos, por lo que ha “recibido comunicación de GE en el
sentido que se nos prohíbe terminantemente vender productos
de Whatman a Cuba”. Añade la carta que “hemos procedido a
anular todos los pedidos pendientes de nuestros clientes en
Cuba y hemos desactivado por completo nuestras actividades
en relación a los productos Whatman”.
CULTURA
La cultura cubana no ha escapado al negativo impacto de la
política de bloqueo del gobierno norteamericano. Como
resultado del endurecimiento de las medidas del bloqueo,
tanto cubanos como norteamericanos se han visto privados del
disfrute de lo mejor de la expresión artística y literaria
de ambos pueblos.
§
Las empresas cubanas EGREM y Bis Music, no pueden hacer
operaciones comerciales directas con clientes
norteamericanos para ubicar la música cubana - de reconocida
calidad a nivel mundial -, en el mercado norteamericano, por
el temor de esos empresarios de ser sancionados en virtud de
las disposiciones del bloqueo. Esto implica que Cuba se ve
obligada a comercializar su producto a través de terceros
países, con un incremento adicional en los gastos de un 20%.
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La Industria Cinematográfica cubana no puede comercializar
su trabajo por vía satelital, mecanismo que en la actualidad
es empleado con frecuencia para realizar las ventas de
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