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Política > Batalla de Ideas

 Avales de una Batalla

En los últimos seis años casi 7 000 nuevas inversiones han llevado un denominador común: pertenecen a la Batalla de Ideas. Revolucionarios conceptos expresados en hechos y realizaciones concretas. Habrá que seguir dando la pelea por el control, el ahorro y la calidad. Indetenible la sucesión de sueños convertidos en realidades

MARÍA JULIA MAYORAL
ma.julia@granma.cip.cu 

Fidel lo definió: "Pero Batalla de Ideas no significa solo principios, teoría, conocimientos, cultura, argumentos, réplica y contrarréplica, destruir mentiras y sembrar verdades; significa hechos y realizaciones concretas". De estas últimas no hay reportes frecuentes en la prensa cubana. Solo de vez en vez, cuando concluyen las inversiones y está funcionando el programa, se comenta las buenas nuevas al pueblo. Durante los últimos seis años han sido terminadas casi 7 000 obras de la Batalla de Ideas. Todas surgieron y avanzaron casi en el anonimato, porque no conviene anunciar proyectos de desarrollo y bienestar cuando se nos hace la guerra desde el Norte, y porque también debemos arrancarnos el vicio interno de la fanfarria, de las promesas que no se cumplen o luego quedan a medias, descuidadas, en el olvido y hasta abandonadas.

Foto: JORGE LUIS GONZALEZLas inversiones en Salud Pública incluyen la instalación de equipamientos de la más moderna tecnología.

Sin embargo, de lo hecho hay incontables aristas que comentar. Otto Rivero Torres, quien estuvo muy vinculado a este proceso desde el inicio —por su condición de primer secretario del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas durante más de siete años—, puede ofrecer argumentos de primera mano, y más ahora cuando es el vicepresidente del Consejo de Ministros vinculado a las inversiones de la Batalla de Ideas.

LA BRÚJULA

Es importante comprender que Batalla de Ideas también significa hechos y realizaciones concretas. Su programa inversionista está íntimamente ligado a esa apreciación y se convierte en aseguramiento material de lo que estamos haciendo en campos muy trascendentes para la Revolución, Salud Pública —en primer lugar—, Educación, Deporte y Cultura, evalúa el también integrante del Comité Central del Partido y del Consejo de Estado.

"Que la Asamblea Nacional en su más reciente sesión haya distinguido las obras de la Batalla de Ideas como uno de los aspectos más relevantes del 2005, tiene en cuenta su contribución al crecimiento del Producto Interno Bruto del país, pero sobre todo su gran valor humano. Fueron terminadas durante este año casi 700 obras y 1 138 objetos de obra, entre los cuales también más del 50% fueron realizados en el sector de Salud", precisa el dirigente político.

Cuando hablamos de objetos de obra, explica, incluimos hasta ejecuciones de gran envergadura. Por ejemplo, dos salas del hospital Salvador Allende inauguradas hace unos días evidencian ese alcance por la cantidad de metros cuadrados de edificación y su repercusión en la atención médica de los capitalinos. Igual sucede con una sola facultad estudiantil de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) que por su tamaño es semejante a las escuelas de Trabajadores Sociales de Holguín y Santiago de Cuba, hechas también como parte de la Batalla.

"Esto dice mucho de lo que hay que hacer, de lo que queda por construir para elevar la calidad de la vida de la gente, cuando además estamos enfrascados en otras 739 obras."

Realizaciones concretas, afirma, se pueden ver a través del proceso inversionista, pues son cosas hechas a la vista de todos, en cualquier municipio del país como expresión de la voluntad de la Revolución de mejorar y ampliar las conquistas del pueblo.

Para Otto Rivero, agrupar múltiples y heterogéneas ejecuciones con un sello distintivo: Batalla de Ideas, no es algo fortuito ni consigna hueca, aunque en 47 años la Revolución no ha dejado de hacer y reparar escuelas, centros asistencialesء obras de la más diversa índole, con el denominador común de su carácter social.

"Decir que pertenecen a la Batalla de Ideas significa identificarlas como expresión de objetivos estratégicos; denotar que ellas no pueden hacerse con las formas tradicionales de construcción. Están identificadas cuestiones clave y a partir de ahí se organiza el trabajo como un todo que debe ser coherente y para el cual cada ministerio debe asegurar el cumplimiento de tareas específicas."

Cada obra implica concertación, poner de acuerdo a Organismos de la Administración Central del Estado y otras instituciones nacionales y territoriales, con la exigencia y la labor de dirección que corresponde al Gobierno, bajo la guía del Partido; apostar por la validez del estilo y los métodos revolucionarios, subraya.

Fidel ha pedido que todas se hagan con una gran movilización popular, y ese es otro rasgo distintivo.

Más del 90% del aseguramiento material de las inversiones, informa, está en manos de los ministerios de la Construcción, Informática y Comunicaciones, Sideromecánica, Instituto de Recursos Hidráulicos e industrias Básica y Ligera.

"Aunque ellos tienen responsabilidades bien definidas, las evaluaciones no se realizan por el desempeño individual de cada organización; para nosotros una obra no termina hasta ponerla en funcionamiento. Por ejemplo, en Salud hablamos, además de las ejecuciones civiles, de montajes tecnológicos complejos, nunca antes hechos en Cuba."

El concepto de batalla, recalca, está asociado a objetivos revolucionarios, a convertir las obras en empeños del pueblo, del que esperamos participación intensa; equivale a pedirle a los ministerios que den lo mejor de sí, que coloquen los intereses y las prioridades del país por encima de cualquier aspiración de beneficio y afán de protagonismo sectorial.

"Si se trabaja de ese modo, no debe faltar ni confluencia de voluntades, ni coordinación entre los organismos centrales y las dependencias territoriales, ni el empuje del pueblo, ni el esfuerzo y la consagración de los cuadros al frente de cada tarea."

Así ocurrió en Ciudad de La Habana durante la reparación de 779 escuelas en el año 2002 y en las 13 residencias estudiantiles creadas en el 2003 para dar alojamiento a los profesores de secundaria básica, valora Otto Rivero.

EL EXTRA

Hay que entender esta Batalla en términos de persuasión, de diálogo con las personas, porque necesitamos gente cada vez más convencida de la importancia de su trabajo, de lo contrario no dará el extra, como ya lo han hecho muchos en no pocas obras. Solo quien entiende la trascendencia de su tarea puede ser capaz de sacrificarse, de actuar con coherencia; lo mismo puede ser sirviendo gasolina para cortar de raíz robos y actos de corrupción, que levantando paredes en una escuela, alerta el dirigente político.

"Batalla, además, porque equivale a lucha constante para convertir sueños en realidades, a partir de la conciencia de los trabajadores, de los cuadros; de nuestro pueblo. Es un proceso profundamente espiritual y revolucionario, que echa mano a la experiencia acumulada por la Revolución para enfrentar sus propias deficiencias, con una visión clara y transparente de cada acto, para no reproducir errores ya cometidos."

Es, afirma, cumplir a rajatabla la directiva del Comandante en la batalla por el control y la fiscalización. Este año, ejemplifica, fueron sometidas a auditoría numerosas obras y organizaciones clave que aseguran las inversiones. El Programa no será exitoso —alega—, si carece de un verdadero control material, contable y financiero. Su solidez, lo que lo hace estratégico, nuevo, y permite ver hacia el futuro, depende en alto grado de cómo llevemos a la práctica esos conceptos.

OPTIMISMO JUSTIFICADO

"Las obras de la Batalla de Ideas expresan la disposición de la Revolución de hacer cosas con creatividad, optimismo y visión de futuro". El programa, recuerda, arrancó en el año 2000, cuando no teníamos las condiciones económicas más favorables de hoy, y esa mejoría tiene que servir para emprender objetivos de superior alcance.

Haber reparado el primer preuniversitario en el campo en solo tres meses, llevó a multiplicar el propósito a 25 —que es hoy un resultado palpable—, y a emprender trabajos similares en otros 22 centros educacionales de ese tipo.

Tenemos una visión optimista del Programa. Cada inversión —sintetiza— debe dejar en la provincia, el municipio, en la comunidad donde la ejecutan, ese sentimiento de que podemos hacer más y mejores cosas por y para nosotros mismos. Sería imperdonable desaprovechar la capacidad infinita que tenemos.

Urgencia y éxito no son enemigos

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZTenemos condiciones para andar con más agilidad y calidad, afirma Otto Rivero.

No todo lo hecho es perfecto, reconoce Otto Rivero. "Hay que combinar factores esenciales: el sentido de la urgencia y la rapidez con el éxito a toda prueba. La visión del Jefe de la Revolución en relación con el Programa es que tenemos condiciones para trabajar con más agilidad y calidad".

El examen autocrítico, opina, debe tener en cuenta diversas aristas: suministros, actuación de inversionistas y constructores, asignaciones y empleo de los recursos financieros, calidad de los proyectos ajustados a las condiciones que el país y cada territorio tienen, y respeto de los valores patrimoniales, pues las reparaciones incluyen edificaciones con esa cualidad.

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZUniversidad de Ciencias Informáticas. Imagen de una de sus facultades. 

Una obra de la Batalla de Ideas, recalca, tiene que ser un proceso de elevada integralidad, donde no sean subestimados los factores económicos, contables, materiales y humanos. Hay reservas infinitas, basadas, entre otras cuestiones, en la coherencia con que los cuadros asumimos las encomiendas. No podemos olvidar ni por un minuto que trabajamos en tareas directamente vinculadas con la calidad de la vida del pueblo, y ello nos exige cuidado, vigilancia, control y fiscalización de los procesos.

"Sobre organización, gastos, costo, tiempo de ejecución... tenemos que hacernos preguntas todos los días, porque todos los días se construye. El ahorro de materiales, remarca, tiene que convertirse en una obsesión."

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZRécord para un año: terminados 186 Joven Club de Computación en el 2005.

La obra más barata, en la que menos recursos se desvían, es la que se hace en tiempo, sin dilaciones. En combustible, acero, madera, cemento; en todo, se puede ahorrar, considera Otto.

Hemos logrado conciencia sobre estos problemas, se trabaja con superior coherencia y coordinación; sin embargo —aprecia— las insatisfacciones están dadas por las mismas cuestiones: lo óptimo está por alcanzar, aun cuando el Programa esté rescatando lo mejor de las concepciones de la Revolución, del compañero Fidel, en cuanto a emplear estilo y métodos de dirección dinámicos, sin formalismos ni burocratismos, basados en la evaluación integral de cada meta.

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZMejoran condiciones de las salas de terapia intensiva.

"Tenemos que llevar a los constructores, y sobre todo a sus jefes intermedios, a una conciencia superior sobre la responsabilidad que tenemos, que las fechas acordadas sean definitivas. Nuestro mejor resultado y a la vez la más grande insatisfacción es con la rapidez asociada a la calidad, con la integración permanente que debemos conseguir."

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZNuevas ambulancias empiezan a llegar a los municipios.

En la capital del país, que es donde más obras se han concluido en la Batalla de Ideas, donde se hace el mayor esfuerzo y donde hemos encontrado una comprensión cabal de los conceptos y estilos del programa —comenta Otto— la mayoría de las ejecuciones son muy complejas, como en el caso de los grandes hospitales, cuya reconstrucción demanda operarios con conocimientos y destreza; de ahí la presencia de constructores provenientes de otros territorios. A ello se une, advierte, que los trabajos son ejecutados sin interrumpir los servicios a la población, lo cual hace más complicada la labor.

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZCalidad y buen gusto en la terminación de las obras.

Esa escasez de hombres adiestrados en sus oficios llama la atención sobre otro requisito indispensable que no siempre se aprecia en su justo valor: la eficiencia y la racionalidad que debe lograrse en el uso de la fuerza de trabajo, enfatiza.

Ya son numerosas las inversiones comprendidas en los programas de la Batalla de Ideas, pero ello no significa —aclara— que cada nueva obra ingrese en ese proceso; sí estarán incluidas aquellas de carácter estratégico.

Prioridades y hechos

Máxima prioridad, senala Otto Rivero, seguirán teniendo las inversiones en Salud Pública; ello refleja por una parte la concepción que siempre ha tenido la Revolución en relación con este tipo de servicio, y por otra, la necesidad de producir en ese sector transformaciones profundas para llegar a la excelencia en la atención al pueblo.

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZTambién aquí se busca la excelencia.

Identificamos a los policlínicos, indica, como elemento básico de ese sistema. Hoy la esperanza de vida de los cubanos es alta, e incrementar calidad y cantidad de los servicios en esas instituciones equivale a acercar la atención médica al lugar de residencia de nuestros compatriotas, a atender de mejor manera enfermedades como las cardiovasculares que constituyen causa fundamental de muerte en Cuba.

Desde noviembre del 2004 hasta la fecha se ha concluido la reparación integral de 129 policlínicos, que fueron dotados de modernos equipos. La mayoría duplicó la cantidad de metros cuadrados de edificaciones, y amplió dos o más veces sus prestaciones asistenciales. Hoy otros 40 son objeto de similares inversiones que deben quedar listas en enero. Al término del 2006, asegura, toda la red de policlínicos en el país se habrá beneficiado.

En el 2005, recuerda, fueron terminadas 452 salas de rehabilitación. Solo faltan algunos equipos por montar, como los de Electroterapia, que se completarán en el primer semestre del año entrante; pero es muy importante ya el beneficio para nuestro pueblo. "He visto a niños y personas mayores acudir diariamente, ser atendidos en horario extralaboral, de 5 a 8 de la noche, y los sábados".

Actualmente, comenta, hay salas de terapia intensiva en los 169 municipios, y esto asegura una respuesta rápida de los servicios de Salud para salvar vidas.

Se trabaja intensamente en la etapa de proyección de los 52 hospitales de excelencia. La capital es donde el proceso está más avanzado por la reconstrucción simultanea de instituciones que brindan servicio al resto del país, pero también progresa el arreglo de los hospitales provinciales de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Camagüey, señala el Vicepresidente del Consejo de Ministros.

El Hermanos Almeijeiras, informa, está prácticamente terminado, con una visión más integral a partir del equipamiento médico instalado, y otros centros, como el hospital Pando Ferrer, demuestran la trascendencia de las inversiones para beneficio de nuestro pueblo y de la colaboración con otras naciones de la región. Esa institución, dedicada a la Oftalmología, se ha convertido en puente internacional de la Operación Milagro. Las nuevas edificaciones hechas allí durante el año anterior ampliaron en vez y media la capacidad existente, y las reparaciones del antiguo inmueble podrán concluirse perfectamente en el primer semestre del 2006.

Hay que hablar también con mucho orgullo —dice— de las inversiones emprendidas para asegurar la Operación Milagro, que ya ha permitido operar de los ojos a 208 000 personas (venezolanos, cubanos, caribeños y de otras naciones latinoamericanas).

Entre esas ejecuciones, distingue, están las ampliaciones de los aeropuertos de Cienfuegos, Santiago de Cuba y de la terminal número 5 del Aeropuerto Internacional José Martí, cuya capacidad casi se duplicó, y los trabajos que ahora tienen lugar en Santa Clara.

Foto: JORGE LUIS GONZءLEZInstitutos Politécnicos embellecen sus edificaciones.

En el 2005, detalla, fueron terminados 78 planteles del sistema de educación general y 45 cocinas-comedores para asegurar con armonía que todos los adolescentes y profesores de secundaria básica reciban su almuerzo o su merienda durante todos los días del año.

Similar empeño, opina, es palpable en la recuperación de los preuniversitarios en el campo: hay 25 terminados, otros 22 deben ser concluidos en enero, y las inversiones en esos centros continuarán en el 2006. "Da satisfacción dejarlos como nuevos; los de Jagüey Grande, Isla de la Juventud, Sandino y los de la provincia de La Habana son exponentes del esfuerzo".

Entre las realizaciones en Educación se destaca el rescate de nueve Institutos Pedagógicos, mientras el resto de las instalaciones de esa red quedarán listas este año. Resaltan también las inversiones hechas en 26 politécnicos de Informática, cuya enseñanza resulta muy atractiva para los jóvenes y sus familias.

En el mes de marzo, con excepción de Sancti Spíritus y Las Tunas, deben concluir las inversiones en esos politécnicos, y no se trata solo de nuevas obras civiles, sino de dotarlos del indispensable soporte tecnológico para asegurar el aprendizaje intensivo por parte de los estudiantes, advierte.

Las escuelas de deportes de nivel medio —asegura— son hoy más bonitas que cuando se fundaron; parte de ellas habían quedado inconclusas debido al Periodo Especial. Este programa —dice— finalizará en el primer semestre del 2006 para comenzar a reparar la red de universidades del Deporte, como ya se hizo con los planteles de Cultura, que tienen como ejemplo más ilustrativo el rescate en ejecución de las instalaciones de Cubanacán, un conjunto emblemático de la arquitectura cubana.

El 2005, valora, ha marcado también récord en la edificación de los Joven Club de Computación: fueron terminados 186; cifra nunca antes lograda en un periodo semejante. Las inversiones de la Batalla de Ideas, aclara, comprenden además el trabajo en centros científicos que garantizan el aseguramiento material de las producciones estratégicas de la Revolución.

"Todo esto es posible por el esfuerzo, consagración y entrega de los obreros de la construcción, parte del pueblo mismo que también de forma entusiasta acompaña estas obras. Como hemos aprendido en esta épica batalla, la integración y coordinación entre los cuadros de diversos organismos es un factor esencial para avanzar, guiados por los principios y profundas ideas de Fidel sobre estos programas", concluyó Otto Rivero.

(Granma) 4 de enero de 2006


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