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SONIA
SÁNCHEZ
En medio de estos festejos de
fin de año, una respuesta llegó a mi correo electrónico que me
sorprendió felizmente por no haber resultado fallido el intento de
acercarme a la obra de alguien que ha marcado un hito en las letras
cubanas y latinoamericanas contemporáneas.
Retamar, poeta, Premio Nacional de
Literatura.
Ahora, cuando celebramos el
aniversario 45 del triunfo de la Revolución, Roberto Fernández
Retamar, profesor, poeta y ensayista, presidente de la Casa de las
Américas, rememora el primer día del triunfo, cuando a su
inspiración llegaron los versos del poema El otro (Enero 1,
1959).
"El entorno y las condiciones en que escribí el poema, en las
horas iniciales del Primero de Enero de 1959, fueron los propios de
aquel día inolvidable en que el país vibraba de emoción. Muchas
cosas me pasaban por mi mente y el corazón, cuando en una guagua,
iba a ver a mis padres, que sabía que estarían tan jubilosos como
yo. Entre esas cosas, el recuerdo adolorido de los que habían
muerto, para hacer posible el júbilo de aquel día que ellos no
podrían compartir. Entonces sentí que un poema me estaba llegando
(los poemas me llegan como pájaros, he dicho en otra ocasión). En un
papel o un sobre que por azar llevaba en el bolsillo, borroneé el
poema."
¿Qué siente ante su
recuerdo?
"A cuarenta y cinco años de haberlo escrito, me sigue llamando
la atención que un texto que supuse que solo me interesaría a mí se
convirtió en el más difundido de mis poemas. Evoco, por ejemplo, la
emoción que tuve cuando, al llegar a Viet Nam en 1970, para
participar en la realización de un documental sobre la guerra que
padecía aquel país, me encontré con El otro... traducido al
vietnamita. Años más tarde, al concluir la guerra en Angola, un
combatiente cubano, hoy general, escribió de memoria el poema en su
diario. Apenas hay idioma al que no haya sido vertido. Derivé una
lección de ello, y es que los poemas nacidos de un sentimiento muy
íntimo pueden ser los que interesen más. Por lo visto muchísimas
personas, en muchísimos países, han experimentado lo que yo cuando
escribí aquellos versos tan lejanos en el tiempo, y tan cerca
siempre de mi alma."
El otro (Enero 1,
1959)
Nosotros,
los sobrevivientes, ¿A quiénes debemos
la Sobrevida? ¿Quién se murió por mí en la
ergástula, ¿Quién recibió la bala mía, La para mí, en
su Corazón? ¿Sobre qué muerto estoy yo vivo, Sus huesos
quedando en los míos, Los ojos que le arrancaron,
viendo Por la mirada de mi cara, Y la mano que no es
su mano, Que no es ya tampoco la mía, Escribiendo
palabras rotas Donde él no está, en
la Sobrevida?
Roberto Fernández
Retamar (Granma) 5 de enero del 2004 |